Esta entrada fue publicada el Miércoles, Noviembre 19th, 2008 a las 21:05 y se encuentra en la categoría Yo escribo tú escribes . Puedes dejar un Comentario desde aquí y seguir la evolución de los comentarios de esta entrada a través del Feed RSS 2.0.
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19 Noviembre 2008
Paysandú www.horanoticias.com
Soledad Felloza ( Desde España)
LUCIANO WEINBERGER: OJOS DE SUEÑO Y MAR
Aunque en realidad se puede decir que sus ojos eran de río. De un río que frente a sus ojos envolvió en tornado un montón de peces y se los “llovió” por la calle 8 de octubre cuando iba por un mandado. Del río que le vio bañarse entre patos y barcos cargados de sal.
De sus ojos, es de lo que ahora me acuerdo, de los ojos de mi amigo Luciano.
Llegó a mi casa una mañana allá por el 2000, venía con Jorge Jesús, lo cual solo quería decir que me enredarían en algo esos dos.
Me inundaron el patio, Jorge con su risa, Luciano con su mirada y su estatura.
Su mano en mi hombro, fue el comienzo de una amistad, cruzada de encuentros en distintos puntos del planeta. Cafés en aeropuertos, cenas en restaurantes uruguayos de suelos extranjeros, correos largos.
Presentar su libro, fue adentrarme en un Paysandú que desconocía, yo que era de Avenida Salto al norte, descubrí el Paysandú de Queguay para abajo, el de la calle Brasil, el del puerto, el de la escuela 1.
Noche mágica en El Telégrafo, con Baccaro, Dantaz, Milton Nan, Jorge Jesús, el Cuco Sanchez, risas y lágrimas en relatos de palabras sencillas y magia de barrio.
Una mañana gloriosa en su escuelita de infancia, sus recuerdos de niño, sus maestras de entonces. Los niños reían y aplaudían y hasta se abrazaban de sus piernas, viendo en ese señor el reflejo de cosas que ellos aún vivían y de lo que tal vez podían llegar a ser.
Luciano es, para mi, aun ES, un hombre de ideas claras y de sueños fijos. Un hombre de valor que enfrentó el exilio por defender sus premisas. Periodista comprometido como tantos, que en los 70 se atrincheraban en las palabras. Un escritor de cartas inflamables e insufladas de aires siempre nuevos, solidarios y progresistas.
Soñaba con un país y peleaba por él.
Creo que uno de los días mas felices, lo vivió en ésta foto con Tabaré. “El sueño se acaricia” me escribió entonces “ay negra, si estuvieras aqui”. Mucho había pasado desde los tiempos en que ayudó a fundar y a fortalecer al Frente Amplio.
Sus “Otros relatos sanduceros” fue el fruto de las noches de vigilia al lado de la enfermedad que se llevó a su primera mujer, él aseguraba que ademas de cumplir una deuda pendiente, ese libro había sido una ayuda en medio del dolor.
Pero Luciano, hombre de sonreír desde los ojos, encontró a Beatriz y saber que ella estuvo alli en su último mirar, me disipa la pena de un correo que me quedó sin enviar.
Su casa en Coyoacán, supo ser la casa de cada uno de los amigos que le envié, y cada uno volvió con un presente y un “¿Cuándo vienes tu?” que nunca se cumplió.
Entre mis manos tengo su última tarjeta y un collar maya de plata y verde-azul.
Tengo sus ojos en mis manos y un negarme a decir adios, porque queda por cumplir un proyecto del que mucho hablamos, asi que Luciano, amigo del alma, de las risas largas, de los cafés, de las parrilladas, de El Entrevero, no te vas, no te has ido, porque mientras el Río Uruguay, pase sus aguas por Paysandú, tu mirada estará pasando.
–
Soledad Felloza
http://www.soledadfelloza.com
http://www.soledadfelloza.com/la-caja
leer comentarios (2)



Noviembre 19th, 2008 a las 21:18
Gracias Soledad:A través de tu relato conocemos un poco más de Luciano. Dejo al descubierto mi ignorancia por lo poco que sabía de él. En internet encontré hasta material en inglés sobre Luciano. Qué suerte que sus amigos, conocidos, mantengan su recuerdo y nos hagan revalorizar su aporte. Gracias por tu valioso aporte y por tus ojos-oidos, atentos siempre a nuestro blog. Es un privilegio. Un abrazo lleno de atrdeceres pero observádolos sentados al borde del pozo de Zorilla y Av Salto, tomando algún matecito y las palabras en silencio.
Nos leemos
Noviembre 20th, 2008 a las 14:17
Los grandes hombres se quedan en los recuerdos de sus amigos, los escritores en sus libros…un abrazo para Soledad a la distancia, porque su dolor llegó muy bien expresado hasta nosotros, al igual que el correo colectivo que nos ha enviado Jorge Jesús. Que en paz descanse Luciano.