23 Octubre 2008

Horacio Merlo Paysandú www.horanoticias.com

 

Solo se trata de compartirlas

La radio siempre ocupó un espacio muy importante en mi familia..Estaba presente desde las primeras horas de la mañana y  hasta muchas veces nos acompañaba en los sueños porque se mantenía  encendida toda la noche.

En casa rara vez se podía comprar un diario. Por lo tanto nos manteníamos informados por la radio. Escuchábamos todos los informativos.

Me viene a la memoria recuerdos desordenados que no son para nada cronológicos.

De mañana muy temprano en CW 39 Levántate Paysandú  en Marcha son las 7 de la mañana, el locutor era Eduardo Cópola.

Bocha Cravea y un programa matutino en la cual intervenían personajes de animales. Es muy difuso el recuerdo pero las imágenes auditivas me impactaban. La radio es sonido e imaginación. Y ese programa lo tenía todo.

Las Voz de Young, La Voz de Guichón, Los Grandes Bailables de los Domingos, La revista de Paysandú, nombres de programas que hiciera alguien que años después comprobé cuánto me había influído escucharlo. Ariel Peralta jugaba con la imaginación de la gente y la alimentaba.

De las radios sanduceras la que más escuchábamos en casa era CW 39. Entré por primera vez a sus estudios siendo niño ( más niño que ahora…) en un programa que conducía Ariel Peralta  donde presentaba a músicos en vivo. Allí el grupo de mi hermano Hugo, con Osvaldo Sanguinet, Elvis Hernández, y otros  nombres que mi memoria no retiene, hicieron su debut musical. Me impactaba la facilidad de  palabra de Ariel Peralta.

Me fascinaba de niño escuchar las radios de Buenos Aires, Montevideo y cuanta emisora pudiera sintonizar.

Fui un oyente protagonista del nacimiento de una radio. De CX 142 Radio Felicidad. En esa época revolucionó el dial sanducero. Aportó la juventud y los nuevos conceptos en la radiotelefonía. Dejó de lado ese acartonamiento de las radios tradicionales. Y me transformé en un fiel escucha. Recuerdo el programa en la mañana que Alma Rolla Pizzorno y Cristina Zacchino junto a otra gente conducían. Me deleitaba escuchándolas. Su risa, su simpatia, sus voces, su naturalidad.

Nocturno 142. Qué programa. Qué voz. Qué manera de decir. De llegar. De comunicar.

Una vez  vi en la calle a Alma. Alta, delgada, un estilo elegante que parecia caminar sobre algodones de pluma. Una cabellera  larga,rubia platinada . Quedé impactado como si hubiese visto una estrella bajar del cielo y pasar delante de mis ojos.

Jamás pensé que años después al escucharme hablar me preguntara ¿ No te gustaría ser locutor? Esa pregunta me abrió un mundo de posibilidades, me brindó una profesión. Durante 29 años tuve el privilegio de asistir a clases magistrales. En cada charla, el tema de la radio estaba presente. Yo no fui su alumno de academia. En broma siempre le reprochaba que a mí, nunca me había dado un diploma. Recuerdo, en mi último viaje a Estados Unidos en el 2002, cuando vino a despedirme a  casa, después de un largo e interminable abrazo me dijo: “Esto es para vos, mi amigo, mi hermano del alma, mi hijo”.

Alma Rolla Pizzorno, Mi Maestra, Mi Amiga, Mi Hermana del Alma, Mi madre, fue todo para mí en esta profesión y me regaló sin egoísmos  su amistad y toda su sabiduria. Me enseñó con ejemplos lo que significa abrazar con amor y pasión esta PROFESIÓN DE COMUNICADOR.

Por eso en este día hago público mi eterno recuerdo y agradecimiento a esta GRAN COMUNICADORA.

En ella simbolizo a todos quienes ya no están pero que hicieron de la comunicación en nuestro departamento una verdadera profesión. Haciendo camino al andar…




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