20 Agosto 2008

Escribe Horacio Merlo

 

Allí habitan tan en verbo presente que para nada el tiempo puede transformarlos en pasado

Aparecen como por arte de magia. Jamás piden permiso. A veces cuando suena una canción en la radio. Otras cuando la vista se pierde con los últimos rayos de un atardecer.

Otras cuando caminando por una calle cualquiera de la ciudad un sonido nos transporta y  esa emoción  tan vívida se hace verbo en  presente.

Se me ocurre a veces que todo esto se parece a vivir en las nubes. Lo extraño de todo esto es que los piés transitan en la tierra y se asocian  como si fueran hojas de almanaque dando vueltas para marcar el paso del tiempo.

Es verdad que el espejo refleja también un verbo en presente. Sin embargo “quien me quita lo bailado”.

En los recuerdos también hay tanta vida!

Nada volverá repetirse gracias a Dios!

Porque cuando uno vive el presente como algo irrepetible y único después quedan las sensaciones y es ahí cuando los recuerdos se encargan de hacerlos eternos.

 




Dejar un Comentario